CICLO MENSTRUAL Y EJERCICIO, ¿CÓMO NOS AFECTA?

    Si eres mujer o tienes una cerca, no hace falta que te cuente que las variaciones hormonales que se producen durante nuestro ciclo menstrual afectan a nuestro estado de ánimo y provocan cambios en nuestro cuerpo. Pero, ¿te habías parado a pensar cómo nos afectan estos cambios hormonales cuando hacemos ejercicio?. ¿Sabes esos días que te cuesta media vida completar tu entrenamiento y luchas contra tí desde que te pones las zapatillas y otros que podrías comerte el mundo? Pues por ahí van los tiros de este post. ¿Quieres saber cómo plantearte tu entrenamiento según el momento del ciclo en el que te encuentras? ¡Sigue leyendo!.

    Me voy a referir a un ciclo menstrual considerado regular, que es cuando la regla tiene lugar a intervalos más o menos fijos y cuya duración media es de 28 días. Este ciclo pasa por varias fases, y mediante la observación de nuestro cuerpo podemos llegar a diferenciarlas: La fase folicular, la fase ovulatoria y la fase lútea, que finaliza con la menstruación.

1. FASE FOLICULAR

    Con ella comienza el ciclo menstrual a partir del primer día de regla y suele durar unos 12 días. Durante este periodo se libera más cantidad de estrógenos (la hormona femenina por excelencia) y está relacionado con una mayor tolerancia la dolor y un aumento de la resistencia y de la capacidad de generar fuerza. Esto significa que durante estos días nos costará menos esfuerzo hacer entrenamientos más intensos, así que podríamos centrarnos en avanzar: realizar más repeticiones, cargar más peso, trabajar por intervalos… Suele coincidir con esos días en los que te notas muy bien físicamente.

2. OVULACIÓN

   Durante la ovulación (1-2 días), el nivel de estrógenos sigue aumentando y se consideran los días del ciclo en el que nuestro rendimiento es mayor. Por lo que podríamos aprovechar y tratar de ir un poco más allá de nuestro “techo” y hacer ejercicios a gran intensidad.

2. FASE LÚTEA

   Tras la ovulación y hasta la menstruación, aumentan los niveles de progesterona. Esta fase está marcada por los síntomas del síndrome premenstrual. El ejercicio de baja-moderada intensidad, nos ayudará a reducir la retención de líquidos, liberaremos endorfinas que nos ayudarán con los cambios de humor y también aumentará la irrigación sanguínea en la zona abdominal que favorecerá la disminución de los dolores de la regla. Este es el momento de hacer carreras suaves, rutinas de estiramientos, yoga, pilates…

4. MENSTRUACIÓN

   En este periodo de transición, la irratibilidad y los ánimos se normalizan y los síntomas premenstruales disminuyen. Es la hora de pasar a mayor intensidad de entrenamientos… ¡Y vuelta a empezar!

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   Todo esto NO ES UNA NORMA FIJA, cada mujer es única y experimenta las distintas fases y síntomas de su ciclo de forma diferente. Hay chicas que no notan apenas cambios y el ciclo no afecta a su predisposición y capacidad de hacer ejercicio, y otras a las que sí.

   Aprender a entender los mensajes que nos manda nuestro cuerpo es mejor que luchar contra él y enfurruñarnos por no obtener los resultados y las sensaciones que esperábamos de un entreno. Adáptalo a cada momento del ciclo si lo necesitas y ¡disfruta los beneficios del ejercicio durante todo el mes!.