9 MESES PARA COMÉRSELOS!

    La verdad es que yo no soy de pesarme habitualmente, no lo he hecho más que cuando he estado embarazada porque como sabreis es bueno llevar un control y saber lo que vas engordando… Y si hay algo ligado al aumento del peso durante estos meses, además de que nuestro bebé está creciendo, es la alimentación. Pero, ¿cómo debería ser la dieta de una embarazada? ¿Necesitamos un aporte calórico extra durante estos meses, o eso de “comer por dos” es un dicho que suena ya a otra época? ¿Qué pautas básicas deberíamos seguir para llevar una dieta saludable y suficiente?.

    Para este post he querido contar con la colaboración de Pilar Torrijos, amiga, ex-compi de trabajo y nutricionista. Para ella, “la alimentación de las embarazadas no difiere mucho de la alimentación equilibrada en una persona que no lo está”, siempre que se aseguren una serie de requerimientos en los que hace distinción según el peso del que partimos en el embarazo y el momento de gestación, siendo el último trimestre del embarazo cuando deberíamos aumentar el aporte calórico hasta en 350 kcal/día y el de otros grupos como las proteínas, hierro, calcio y vitaminas.

    Lo que tiene que primar me dice, “es una alimentación natural, aprovechar los productos de temporada y de la zona, evitando cualquier alimento que tenga una previa elaboración industrial, intentando hacerlo todo nosotras mismas”, ideas de las cuales, sobre todo de esta última, soy muy fan.

      En cuanto al número de comidas que debemos hacer al día, como nutricionista hace hincapié en que es importante controlar unos niveles de glucosa en sangre adecuados, por lo que hay que procurar comer cada 4 horas. “Hacer un buen desayuno, una media mañana, un almuerzo, media tarde y cena, lo más temprano posible para evitar digestiones pesadas por la noche”. De esta manera, asegura que controlaremos además el apetito y llegaremos a las comidas principales con menos hambre y ansiedad.

collage

    Así que cuando le pregunto qué me recomendaría para picar entre horas en “modo healthy”, señala que “realmente lo ideal es evitar el picar entre horas, ya que para eso vamos a hacer una ingesta cada 4 horas con lo cual controlaremos el apetito y disminuiremos esa ansiedad que nos hará el querer picar”… Veis, esto no lo tengo yo muy controlado todavía…  Aún así, ella es buena y nos propone algunas opciones… De dulce- “chocolate alto en cacao sin azúcar o hacernos unas galletitas de avena con un poco de plátano y almendra laminada y un poco de edulcorante o miel, están buenísimas y son muy saludables” me asegura (y promete receta).  En el caso de que nos apetezca algo salado, para ella son una buena opción loa pepinillos encurtidos o los bastoncitos de zanahoria. Y añade, hablando de antojos, de sustituir helados por yogures congelados bajos en grasa y golosinas por fruta secas, para ayudarnos a que sean al menos “antojos más saludables”, y señala como muy importante no recurrir a bollería ni galletas industriales, hacernos una buena planificación de las comidas evitando a toda costa los alimentos procesados.

    Me pasaría horas hablando de este o de cualquier otro tema con ella… pero para terminar, le pido que me proponga un ejemplo de un desayuno, una comida y una cena saludable.

  • Un ejemplo de desayuno saludable para embarazadas podría ser, “un par de yogures desnatados edulcorados con un puñadito de frutos secos crudos, un poco de miel y copos de avena acompañado de un zumo de naranja recién exprimido”. Otra opción, “una tostada integral con un poco de aceite de oliva con aguacate, tomate a rodajitas y unas semillas de sésamo acompañado con un vaso de leche o una infusión”.
  • Como media mañana o media tarde, “lo más interesante es alternar entre frutas frescas, zumos o batidos naturales que serán muy hidratantes y tendrán muchos antioxidantes y fibra lo que vendrá genial para el estreñimiento  que suele padecer las embarazadas”. También es una buena opción algo de queso fresco, o yogures desnatados edulcorados.
  • El almuerzo y cena, ambos tienen que contener una ración de proteínas y verduras. “La diferencia radica en que en los almuerzos podemos incluír una ración de hidratos de carbono integrales como el arroz, pasta o pan integral, cous cous, quinoa o patata y en la cena es mejor evitarlo”. Un ejemplo de un almuerzo saludable sería, una brocheta casera de pollo con verduras a la plancha acompañada de una ensalada de arroz integral. En cambio, de cena sería mejor opción un pescado al horno acompañado de una crema de verduras o una buena ensalada. También es importante que una de las dos raciones de verduras que se recomiendan al día sea en crudo- es decir en ensaladas, aliños, picadillos…- así se conservarán sus vitaminas termolábiles (las que se pierden con el cocinado).

   No hay muchas restricciones, ni que hacer grandes cambios durante estos meses… sólo hay que comer pensando un poquito más en lo que nos conviene, y esto es como no puede ser de otra manera, haciéndolo de forma saludable. No sé que pensareis, pero así da gusto cuidarse! Gracias por estar ahí!

pesopilar y yo

 

Nota: Todas las recomendaciones están orientadas para un embarazo tipo de una mujer normopeso.

DEJA TU COMENTARIO

Tu email no será publicado o visible.

También Te Puede Interesar

Aquí puedes encontrar posts relacionados con los que has leído recientemente.